miércoles, 1 de octubre de 2008

Retomará sus encantos

El panorama semeja una total desolación. Nunca antes había visto tanta ruina. Después de que Ike se robó algunos de sus encantos, Caletones se mira en el empañado espejo.

Sobrevivieron algunas villas de planes vacacionales con construcción al estilo de bóveda y escasamente alguna residencia particular de placa. El resto devastado, como si una fiera hubiese dado un zarpazo en una hermosa pintura y la obra se desfigurara.

Pero los moradores de Playa Caletones permanecen allí. En las villas se reubicaron 36 núcleos familiares, y 34 en facilidades temporales, hasta que se tomen decisiones sobre la construcción del poblado, que debe ser a una distancia de 250 metros mínimos, a partir de la línea costera.

“Todavía me quedan tres familias evacuadas en Gibara, que se trasladarán para acá también con facilidades temporales. Los demás están en otras casas de familias”, manifiesta Rafael Reyes, presidente del Consejo de defensa de la zona Caletones, quien comenta que además recibieron a 19 núcleos familiares de los barrios aledaños, entre ellos de Juan Antonio, El Mangle y Los Cocos.

“En el poblado continua la vida. Funciona una bodega y hoy se incorporó la otra, ambas reubicadas en el establecimiento del mercado Agropecuario. El CMF cuenta con sus aditamentos fundamentales y el personal médico”, continua Rafael.

“La escuela funciona en mi casa. Pude recuperar algunos pedazos de fibro y restauré las partes del techo afectadas. Alrededor de 17 niños de primero a sexto grado reciben sus clases aquí”.

La vía para llegar a Playa Caletones desde Gibara permanece agreste. El daño que le ocasionó Ike dejó una ruta intransitable, pero debido al trabajo de la empresa de Desmonte y Construcción (EDESCON), y las FAR en la limpieza de la maleza dejada por Ike y en la restauración de la ruta, ya se accede al poblado sin graves dificultades.

“Estamos trabajando en la recogida de escombros. Hasta ayer se habían totalizado 5 mil 920 metros cúbicos y continuamos en la recuperación de la vía, que parecía un tejido de lo difícil que estaba el acceso. Laboramos todos los días”, dice Antonio Hernández, jefe de la brigada de la EDESCON.

Según estimados por los miembros del consejo de defensa de la zona quedan por recoger cerca de dos mil metros cúbicos de deshechos que pueden culminar en un par de días.

La voluntad de los moradores de Caletones es recuperarse, así lo manifestó Fernando Velásquez, vecino de allí que se acercaba hasta el sitio donde actuaba el proyecto sociocultural comunitario Guerrilleros teatreros de Granma, que apoyados por la Dirección de Cultura del municipio gibareño llegaron a brindar su arte.

Como Caletones, toda la provincia ha estado inmersa en la restauración de los daños. Según Andrés Guzmán, vicepresidente del CAP y quien atiende la tarea de saneamiento por el CDP, se han recogido 806 mil 592 metros cúbicos de deshechos productos del huracán, y para ello se han utilizado un promedio de 179 camiones y otros equipos de la Construcción, así como 18 motosierras. Muy importante el apoyo de las brigadas ingenieras de las FAR y las fuerzas del MININT, quienes han colaborado incansablemente en la contingencia.

Para la tarea de saneamiento en la provincia, donde Ike derribó más de 175 mil árboles, se ha consumido 398,9 toneladas de diesel y 46,5 de gasolina. Aún quedan por sanear algunos repartos y áreas aisladas en los territorios más afectados como Banes, “Rafael Freyre”, Gibara y Holguín. Pero se insiste en la disciplina de la población para que contribuya con la preservación de las calles listas.

Le corresponde a Comunales y a Higiene y Epidemiología velar por los lugares que se puedan convertir en focos de vectores. Ambos deben comenzar una etapa ofensiva con los organismos que no han culminado con el saneamiento de áreas internas.

La imagen de la provincia cambia. Caletones retomará sus encantos.

Ahora queda pulir detalles y proyectar las soluciones de largo plazo con miras concretas.

El espejo reflejará resultados y elegancia.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Sin perder el aliento

Con el objetivo de brindar aliento a los damnificados, trabaja la UJC del territorio holguinero, que cuenta con varias iniciativas por estos días de recuperación luego de las agresiones de Ike.

Además de llevar la Feria 50 aniversario a los centros de evacuados con prioridad en las opciones para niños, se prevé vincular los programas de la Revolución a las actividades previstas.

El videoclub juvenil mantiene su programación habitual en sus sedes, excepto Guardalavaca y Mayarí, que sufrieron afectaciones en la instalación, y también tendrá su protagonismo en la presentación de tandas fílmicas a los evacuados.

“Lo esencial es que nuestra población sienta el apoyo, no se rinda ante las dificultades y preserve la esperanza. Nuestros niños no pueden perder la sonrisa”, manifestó Osmany Viñals García, primer secretario de la UJC en la provincia.

Entre los centros y organizaciones que protagonizan las actividades recreativas-culturales se encuentran los Palacios de Pioneros y la AHS.

Con la fuerza juvenil

Una brigada de jóvenes militantes de la UJC, entre ellos cuadros profesionales de la organización juvenil y obreros agrícolas, apoyará las actividades recuperativas del territorio.

Mientras tanto, en la provincia se trabaja en la conformación de contingentes vinculados a la producción de alimentos en todos los municipios y uno a nivel territorial. También se convoca a la masa juvenil para participar en los trabajos voluntarios de fin de semana.

En estos momentos se trabaja en la recuperación de café en los municipios del Este, según Yoan Palmero, segundo secretario de la UJC, quien informa que la Feria 50 Aniversario se moverá por centros de evacuados y lugares más afectados por el meteoro, así como la realización de actividades recreativas-culturales por parte de los Instructores de Arte de conjunto con organizaciones como la FEEM y FEU.

A partir de esta semana, el análisis de la Reflexión “Los vicios y virtudes”, del Comandante en Jefe, donde alude a rechazar el oportunismo y la burocracia entre verdaderos comunistas, inicia en todas las organizaciones de bases.

Paralelo a las labores de restauración tras la huella de Ike, la UJC se mantiene en sus tareas habituales. En estos momentos se realiza el proceso de aval a jóvenes con condiciones para pasar a las filas del Partido.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Dispuestos a continuar

Con la satisfacción del deber cumplido y dispuestos a incorporarse al trabajo recuperativo del territorio, regresó a la provincia el contingente de eléctricos que prestaba servicio en la Isla de la Juventud tras el paso de Gustav. Ruber Reynaldo, director de la Empresa Eléctrica, en nombre de los más de 60 compañeros que apoyaron la tarea, recibió el reconocimiento del Buró Provincial del Partido de aquí.

“Laboramos más de 14 horas diarias, lo cual nos permitió brindar servicio a 30 mil habitantes, el 25 por ciento de los pineros. Nuestra fuerza recuperó 20 kilómetros de líneas primarias y 40 de secundarias. Así como 513 postes y dejamos activos 166 bancos de transformadores”, informa Ruber.

Ahora los brigadistas tomarán un descanso con sus familias, algunos de los cuales sufrió afectaciones en sus hogares. El próximo lunes se reincorporarán a las faenas en el territorio.

Otro contingente de 70 compañeros, nombrado “José Martí”, que procede de Ciudad de La Habana, llegó ayer para auxiliar a los casos individuales del municipio Holguín y las brigadas para trabajos más pesados irán para Freyre. “Venimos con toda la disposición a ayudar a los holguineros y somos portadores de un saludo de las autoridades de allá”, manifestó Inaudis Mora, homólogo de Ruber en Ciudad de La Habana.

Pasos de avance

El semblante de Antilla y Banes toma ahora nuevos matices. La recuperación paulatina de la cicatriz provocada por Ike, se reconstruye con las cirugías que son capaces de hacer los pobladores de estos territorios, tal y como se constató en visita realizada por Miguel Díaz-Canel, Presidente del Consejo de Defensa Provincial y Vivian Rodríguez, jefa de la Defensa Civil a esa instancia, quienes, en diálogo con el pueblo valoraron puntualmente los problemas existentes.

Antilla luce más limpia. Los bancos despejados de toda maleza, acogen a los transeúntes y se respira voluntad por recuperar sus centros de trabajo.

En la fábrica de Tabaco el colectivo de trabajadores se esmera en la limpieza y reordenamiento de la instalación. Se trabaja en la restauración del techo del área de torcido, y se valora la habilitación del local administrativo para crear albergues temporales para los damnificados con derrumbes totales en sus viviendas.

“En cuanto a la agricultura se trabaja en el deshoje de áreas de plátanos y en el cultivo de canteros en tres huertos intensivos, pertenecientes al MINAZ y el MINAGRI. Ya se sembraron 13 hectáreas de boniato que debemos incrementar. Además, se recuperaron cuatro metros cúbicos de bolos y seis de madera rolliza”, informó Gaspar Pie Muñoz, delegado de la Agricultura en el municipio.

El ánimo de los vecinos de la calle René Ramos evidencia el optimismo con que tratan de resolver sus problemas. “Ya se le dio parcelas a nueve familias para que construyan con facilidades temporales sus viviendas”, dijo Margarita Quiala, delegada de la zona, quien tuvo afectaciones en su techo y logró recuperarlo.

El molino de maíz se alista para iniciar sus faenas. Cuenta con 2 mil 500 toneladas de materia prima en los silos. Como sufrió afectaciones el almacén se ensaca el producto y va directo a camión. “La capacidad total es de 120 toneladas diarias, iniciará con el procesamiento de 80. Existe materia prima para unos 28 días”, según William Olmo, director del molino.

En Banes las muestras de solidaridad remedian los daños. Gestos como el del Armando Chaves, vecino del reparto La Gloria, son los que se necesitan para multiplicar voluntades y colaborar con los demás.

Su casa acogió a vecinos durante el paso de Ike, y luego colaboró con la restauración de algunas facilidades temporales como la de Norge Piñeiro, un jubilado que sufrió daños debido al huracán.

Aunque falta todavía por resarcir muchos daños, el paso de avance en evidente en las limpieza de calles, en la restauración de la electricidad, en la recuperación gradual de viviendas, entre otros.

El ímpetu de los pobladores quedó manifiesto en las palabras de Gabriela Pereira, cuando sentenció que “estos son momentos de solidarizarnos, no podemos pensar en los problemas personales solamente, la Revolución nos ayuda, pero debemos ayudarla también a ella”.

Hubo prensa

Todos ubicados en sus puestos de trabajo se preparaban para cumplir con la misión de imprimir el diario Granma y el semanario Trabajadores. La noche se tornaba “feroz”. Ike acechaba y los trabajadores de la fábrica de periódico se disponían a iniciar su labor.

Ese era el ambiente que reinaba en la rotativa el día del paso del huracán. “Pero, las rachas de vientos amenazaban. Ya se había montado el periódico en plancha. Ese día llegaron los PDF más temprano, pues en La Habana sabían de nuestra situación”, comenta Manuel Chong, jefe de planta de la fábrica de periódico del Poligráfico José Miró Argenter.

“Hubo que retrasar el trabajo. No se podía estar en el área de impresión. Se escuchaba un ruido terrible, parecía que iban reventar todos los cristales. Temíamos por eso y nos fuimos para el pasillo, y luego entramos a la oficina de Fotodigitación”, comenta Rubén Batista, impresor.

Pero en medio de la tormenta ocurrió un cortocircuito en los tomacorrientes de la pared del ventanal de cristales, en las lámparas y los interruptores extractores. “El único electricista que estaba era yo, y temía acercarme al ventanal. Los vientos soplaban fuertes. Aún así verifiqué el fallo y lo inmediato fue aislar a los interruptores”, narra Yosbanys Álvarez.

El colectivo abandonó el local mientras la tormenta cedía. “Estuvimos mirando la TV hasta que la señal lo permitió. La mayoría pensábamos en la casa, y el que tenía teléfono llamaba para saber cómo iba la cosa y así nos enteramos a quien se le había afectado algo, o quien no había tenido problemas. Era una total incertidumbre. Ya el huracán estaba pasando”, dice Reynaldo Dallas, jefe de la brigada de impresión.

El ruido de las máquinas impresoras interfería en las conversaciones con los muchachos, algunos tenían que quitarse el protector de oído, otros hablaban y miraban de soslayo, debían estar pendientes de la impresión, pero entre sus faenas y el entusiasmo continuaban sus historias.

“Fue un momento trágico. Habíamos dejado a la familia, pero el compromiso de garantizar la prensa también es importante”, contesta Isnel Ramírez, jefe de brigada de expedición.

La fábrica no sufrió graves daños, solo algunos cristales rotos. Al decir de Chong, fue un día histórico. “En 21 años que llevo laborando aquí no había vivido un huracán como este. Ese día fue la tirada más larga. Imprimimos 174 mil 536 periódicos Granma y 101 mil 454 Trabajadores, súmesele a ello la edición especial de ¡ahora!

“Todo eso lo hicimos laborando con el 50 por ciento del personal y tuvimos que asumir los que estábamos todo tipo de oficios. Ese día nos volvimos magos. El ¡ahora! llegó a las tres de la mañana. Terminamos a las seis.”

Así la tropa aguerrida volvió a ocupar sus puestos, y al día siguiente una de las lecturas que se pudo hacer referían a que: “Anoche a las nueve, la pared del ojo de Ike tocó Punta Lucrecia…más de 230 mil evacuados en la provincia…ahora la palabra de orden es Recuperación.

MAMBISITOS

A nuestra llegada todos los salones estaban llenos de caritas curiosas y de seños que se multiplicaban por mil para estar con cada uno de ellos a la vez. La risa ingenua de unos se confundía con el infantil sollozo de otros, mientras los más pícaros, esos que dice La Edad de Oro que son siempre mayoría, no dejaban de posar ante la cámara.

Así se pudiera describir cualquier día la vida de esos templos de la inocencia que son nuestros círculos infantiles. En cada uno de estos centros, como en el “El mambisito” en Holguín, la vida continúa a pesar de las calamidades que dejó el atípico huracán Ike.

Según Gisela Delgado Rosa, directora del centro, fueron promovidos o derrumbados varios ventanales, al igual que puertas de salones y la entrada principal. Sufrieron la rotura en cristales y la caída frondosos árboles en el área de juego.

“De inmediato el personal del centro de conjunto con los padres actuamos en la recuperación de algunas puertas, quitamos la de los closet y las pusimos en las ventanas del aula de pre escolar, una de las dañadas”, dice la directora.

“Con los ventanales caídos reparamos las puertas principales, sellamos con cartón la parte de los cristales, en fin, maniobramos como magos, quitamos de aquí y pusimos allá, de manera que el círculo quedara apto para recibir a sus niños”, continua.

“Los padres, y hasta algunos esposos de compañeras de aquí colaboraron con instrumentos de trabajo apropiados para el desgaje, la tala, carpintería, entre otras actividades realizadas. Fue una unión de fuerzas.

“Como el área exterior no está saneada completamente, los niños hacen su vida en los salones. Se orientó a los padres que en la medida que fuesen saliendo de sus labores los recogieran”.

“El círculo tiene una matrícula de 139 pequeños. El por ciento de asistencia se comporta alrededor del 85 por ciento desde que abrimos el lunes”.

“La provincia cuenta con 60 círculos infantiles, cinco de los cuales estaban cerrados antes del paso de Ike, del resto sufrieron afectaciones 32, que además de ventanales, puertas y árboles caídos, se le dañó la cerca perimetral, y tendidos eléctricos en el piso”, informa Rafaela Silva, quien atiende la Educación pre escolar en la provincia.

En el círculo “Sueños de Martí” del municipio de Gibara se dañó también la red hidrosanitaria; uno de Velasco perdió el techo y las divisiones de cartón; en Mayarí el “Florida primavera” tuvo perjuicios en la carpintería, según Rafaela.

Los más críticos en la cabecera provincial fueron “El mambisito”, “Constructores del 2000”, ubicado en la Comunidad Militar…., “Soldaditos de la Patria”, en prolongación de la calle Máximo Gómez, “Villa infantil”, que es una casa adaptada en la carretera a Gibara, y “Mis primeros años”, en el reparto Lenin.

Ayer se trabajaba en le saneamiento del agua de la cisterna del Círculo “Estrellita del futuro”, del municipio Banes, que tiene uno funcionando y el otro con problemas en el gas licuado. “Frank País” marcha, Moa se mantuvo sin problemas para la apertura, y Antilla reiniciará las actividades el próximo día 22 debido a la magnitud de los daños en el territorio.

“Cerrar un círculo crea inestabilidad, pues habría que valorar la redistribución de la matrícula, la alimentación. Quedan estos casos pendientes por resolver, pero afortunadamente la mayoría pudo abrir sus puertas amén de las dificultades.”, manifiesta Rafaela.

Ahora todos los pequeños se agarran de la mano y van hacia donde les indica la seño. Ninguno, pese a verlo vivido, entiende aún lo que es huracán. Cesa el llanto, predomina la risa, y algunos de los más perspicaces y revoltosos cuchara en mano entonan un mismo himno: “la papa, la papa…”.