domingo, 9 de noviembre de 2008

En Urbano Noris: beneficios de la Paloma

Las lluvias de Paloma resultaron beneficiosas para el municipio Urbano Noris, que antes de su paso, había recuperado más de 130 caballerías de cultivos luego de los estragos de Ike.

Desde las primeras horas en que el evento meteorológico tocó tierra la lluvia se presentó con poca intensidad, sin embargo se debía vigilar las zonas proclives a inundaciones.

No obstante, en el recorrido realizado por el Consejo de Defensa del territorio, se constató que la Paloma trajo utilidades en el orden de la agricultura. Las lluvias más fuertes se registraron en las zonas de Limoncito, Bío y la cabecera municipal, con más de 75 milímetros, y Las Cuarentas, con 92.

Según Rodolfo Mora, presidente del Consejo de Defensa municipal, este huracán fue un ejercicio para seguir entrenado el nivel de preparación y perfeccionar el sistema de trabajo de los consejos y zonas de defensa.

Y justamente, una de las tareas que cada vez gana en organización es la evacuación del personal asentado en sitios vulnerables. Esta vez los sangermanenses vivieron otra jornada similar en centros habilitados para esta tarea.

La Escuela Especial Interna José Antonio Echeverría, ubicada en el poblado de Felicia acogió a más de 500 personas. Para Nolivia Valdés, directora del centro, es una práctica conocida y la destreza alcanzada le permite desenvolverse mejor en la organización.

“Tenemos agua en la cisterna. Y aquí permanece un equipo de guardia del centro, además miembros del Consejo de Dirección y 10 auxiliares pedagógicas”, comenta Nolivia.

El ánimo de esta mujer atrae a los evacuados. Entra y sale de los dormitorios, saluda y desprende buen trato, que le son correspondidos casi a una misma voz. Pareciera que allí estuviese la matrícula de alumnos.

Entre la muchedumbre que permanecía en las literas, se encontraba Danmarelis Verdecia Roque. Con solo 33 años, tiene seis varones y una hembra, y espera un próximo bebé.

“Me siento bien. He tenido buena atención, no nos faltan los alimentos, tanto a mí como a mis hijos y esposo. No me puedo quejar de los servicios”, manifiesta.

Y quizá ella percibe la fraternidad de los que la rodean como un síntoma natural, pero atrás se esconde la grandeza de la Revolución.

Tal es así que en la escuela permaneció un grupo de Trabajadores Sociales para colaborar en la atención a los evacuados. Al decir de Pedro Antonio Ríos, Trabajador Social: “Distribuimos la tropa por cubículos, y cada cuál respondía en la atención alimenticia de los postrados, embarazadas y familiares. Ha habido disciplina y paciencia”.

Daisy Contreras Frías, refiere que esta es la cuarta vez que se evacúa en la escuela, y las condiciones son buenas. Permanece limpio el albergue, hay orden y reciben buenas atenciones alimenticias y servicio médico.

Los evacuados dan fe de su reconocimiento al esfuerzo realizado para brindarles una buena estancia, y muy conformes regresan nuevamente a sus casas.

En otra parte de la geografía de “Urbano Noris” se encuentra el poblado de Cauto Travesía, que quizá deba su nombre a su ubicación posterior al río Cauto.

En este sitio permanecieron de guardia los miembros de la Defensa Civil de la zona y Arnaldo Lago Borjes, delegado de la circunscripoción 84.

“Nuestro objetivo era proteger los medios y las viviendas de los vecinos que se habían evacuado. Estábamos asustados. Pensamos que el río subiría el nivel. Sin embargo, está normal. Esto vino a bautizar los sembrados”, dice Arnaldo.

“Aquí cayeron 72 milímetros de agua, pero al principio nos asomábamos al barranco a cada rato, por si acaso”, asegura.

Y como predica el dicho, “no hay mal que por bien no venga”. Paloma dejó buenos acumulados de lluvia. En Urbano Noris, hay 102 caballerías de plátano recuperadas y se estimula la producción de hortalizas. Se destaca en este sentido el organopónico “II Frente Oriental”. También muestra resultados alentadores la siembra de ciclo corto.

No hay comentarios: